sábado, 25 de mayo de 2013

Los juegos que me gustan

¿Sabéis esto de que te pones a escribir una entrada y te das cuenta de que quieres escribir otra? Pues esta es una de esas. Veréis, andaba pensando en la importancia de crear o no reglas para según qué cosas en un juego de rol, cuando me ha dado por pensar en los juegos de rol que me gustan... y he escrito la siguiente chorrada de corrido. Además, supongo que hoy, Día del Orgullo Friki, es un buen día para contar estas cosas.


Los juegos que me gustan tienen que ser cortos. No tengo mucho tiempo libre, así que tengo que leerlo y procesarlo fácilmente para poder sentarme a jugar a la primera oportunidad. Un límite sensato son unas 150 páginas o así. Tampoco es un límite escrito en piedra, pero bien aprovechadas deberían dar de sobra para contar todo lo que haya que contar.

Los juegos que me gustan deben poder jugarse (casi) sin preparación. Si es uno de esos juegos "raros" que se juegan forzosamente improvisando, genial. Si no, debe al menos disponer de material jugable que se pueda utilizar rápidamente. Siguiendo el razonamiento del párrafo anterior, no quiero aventuras engordadas a base de morralla. Simple y directo, por favor.

Los juegos que me gustan tienen que tener un sistema original. Llevo más de veinte años jugando a rol y hacer lo de siempre me aburre. Si el sistema de juego se reduce a "característica + habilidad + tirada", un sistema porcentual o cualquier otro sucedáneo igual de trillado, más le vale tener un buen as en la manga. Por el mismo motivo no me gustan los sistemas genéricos salvo que estén bien adaptados a la ambientación.

Los juegos que me gustan deben hacerme sentir cosas. Esto es muy importante y está ligeramente relacionado con lo anterior. Me gustan que los sistemas sean "invasivos" con el personaje y el jugador, que no solo me transporten a otra realidad, sino que además me permitan experimentarla. Angustia, tensión, miedo... Si mi personaje siente algo, yo también quiero mi parte.