miércoles, 2 de abril de 2014

Mi Vida Rolera en 10 JdR

Ando con el blog medio parado desde que empezó el año, pero parece que con la llegada de la primavera voy teniendo algo más de tiempo libre. En el intermedio he seguido adelante con algunos proyectos roleros, aunque cuesta sacar tiempo de la otra vida, la de verdad, para dedicárselo a ésta. Seguro que no os estoy descubriendo nada a los que ya vais teniendo una edad.

Pero esta entrada de Jokin García, a la que he llegado a través de un enlace en Facebook, me ha dado la excusa perfecta para reactivar un poco este rinconcito escribiendo las lista de los diez juegos que más han marcado mi existencia rolera. Y, aunque creía que iba a ser fácil, tengo que admitir que me ha costado un poco alcanzar la decena de juegos.

En fin, no me enrollo más, y dejo por aquí la decena de juegos que creo que mejor resume mi vida como rolero.
  1. Heroquest / Heroquest Avanzado: Quizás ninguno de los dos sea un juego de rol propiamente dicho, pero fueron mi puerta de entrada en la afición y les guardo especial cariño. Aunque no el suficiente como para participar en su reedición.
  2. Runequest: Este fue el primer juego de rol que pude llamar mío. Fue un regalo de Reyes. Si en el título ponía quest debía ser tan bueno o más que los otros. Tuvo su momento y su lugar pero, pese a ser el primero, creo que no ha soportado muy bien el paso del tiempo.
  3. Advanced Dungeons & Dragons: Este juego es mi adolescencia, más o menos desde los quince años hasta bien entrado en la veintena. ¡Fantasía épica a tope! En sus distintos universos, fue el juego de cabecera de mi grupo estable por aquel entonces.
  4. Vampiro: Entra casi de relleno en la lista. No llegué a sufrir la fiebre de Mundo de Tinieblas. Es más: no me compré ni un solo manual. Pero me hice asiduo a las jornadas de rol en vivo de mi ciudad y durante años fueron una excusa genial para hacer algo distinto con los colegas.
  5. Los Esoterroristas: Amor a primera vista y piedra de toque para el cambio de mi forma de entender los juegos de rol. Lo descargué en inglés cuando se anunció que iba a ser traducido y supe casi instantáneamente que lo quería. Los veinte euros mejor invertidos de toda mi vida como rolero...
  6. El Rastro de Cthulhu: ...que además me permitieron reconciliarme con el roleo de terror. Ya había probado La Llamada de Cthulhu, pero siempre tuve la sensación de que el resultado se parecían a las historias de H. P. Lovecraft como un huevo a una castaña hasta que encontré esta joyita.
  7. Fiasco: Si El Rastro de Cthulhu hacía que volverse loco fuera divertido, Fiasco hacía lo propio con la idea de perder. Más ligero en reglas, más rápido en la ejecución. Una carrera cuesta abajo y sin frenos para una buena tarde de diversión.
  8. Dragon Age: Creo que mi retorno a la épica fantástica, varios años después de haber colgado los manuales de AD&D, no pudo ser con un juego mejor. Un juego ligero, pero con suficientes crunchy bites para divertirse.
  9. El Anillo Único: Pese a haber tragado fantasía épica por un tubo, con el roleo ambientado en la obra de J.R.R. Tolkien me pasó como con el de lovecraftiano. Luego me topé con este juego, que se ha convertido a día de hoy en una de las líneas que sigo con más interés.
  10. Apocaypse World: Y, en general, todo el Powered by the Apocalypse. Tengo con él, y con los jugos que usan este motor, una deuda pendiente que espero pagar más pronto que tarde pero, como decía al principio, no hay tiempo (o yo no lo encuentro) para todo.
Y eso es todo hasta hoy.