sábado, 14 de junio de 2014

3:16 Primeras Impresiones

El jueves pasado sacamos un rato para probar 3:16 Masacre en la Galaxia en nuestro grupo de juego habitual así que, tal y como prometí, os dejo unas primeras impresiones del juego. No se trata exactamente de un actual play, que prepararé más completo y detallado para Fanzine Rolero, sino más bien un resumen de las primeras impresiones que me ha dejado el juego.

Lo primero que pude comprobar es que preparar una misión para el juego es muy, muy rápido. Me llevó aproximadamente quince minutos siguiendo las indicaciones del manual y pude hacerla un par de días antes mientras esperaba turno en la peluquería. Un poco más abajo tenéis las notas que preparé para la partida.

La partida tampoco duró mucho tiempo si se compara con una sesión de juego estándar: solo necesitamos un par de horas y media para una partida completa, incluyendo la creación de personajes. Así que quizás la primera conclusión que pueda sacar es que 3:16 es ideal como juego de relleno. Muy recomendable para esos días en los que te falta un jugador o incluso en director pero hay mono de jugar a lo que sea.


La misión constó de cuatro escenas de combate que actuaron como columna vertebral, salpicadas con interludios interpretativos en los que los jugadores interactuaban con los PNJ y me ayudaban a dar vida al planeta y a su destacamento tomando decisiones sobre el tipo de terreno, los vehículos que usaban o los nombres de los soldados caídos, el rango de un personaje hallado muerto en la escena final o incluso el significado de los jeroglíficos encontrados en unas ruinas.

Esto último me ha parecido muy interesante. Si echo la vista atrás, podría daros casi todos los detalles del planeta y la historia, pero poco recuerdo del desarrollo de los combates. Quizás sea porque, pese a que hice todo lo (in)humanamente posible por ponerles las cosas difíciles a los jugadores, los dados no me acompañaron y creo que no conseguí ponerlos contra las cuerdas. Tendré que preguntarles a ellos sobre cómo lo vieron desde el otro lado.

Por último, aún no puedo decir nada respecto a la rejugabilidad. Es cierto que el patrón de misiones se antoja repetitivo y hace que te cuestiones si realmente puedes mantener tu interés en una campaña de veinte misiones sin que acabe siendo como esas series de televisión que los productores se empeñan en mantener con vida. Por el momento los jugadores terminaron con ganas de más, quizás gracias a las subidas de nivel, mejoras de armas y medallas. A ver si ese entusiasmo se mantiene cuando termine la siguiente partida, por que lo que soy yo, me sentí bastante cómodo dirigiendo.